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Broadcom y Nvidia: la marea, las olas y lo que el mercado todavía no confirma

por Mundo Ejecutivo
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Broadcom y Nvidia: la marea, las olas y lo que el mercado todavía no confirma

Por Aldo Benjamin Quenta Florez

Economista. Analista de Inversiones y Especialista en Elliott Wave Theory. Trader senior en Blockchain e Inteligencia Artificial. Es parte del fondo Ákron & Mesón Crypto Fund, primer fondo tokenizado en la Blockchain de Latinoamérica.

Hace más de un siglo, Charles Dow propuso a los lectores de su periódico un ejercicio sencillo. Quien quiera saber si la marea sube o baja, decía, puede clavar una estaca en la arena en el punto más alto que alcanza una ola, y observar si la siguiente la supera o se queda corta. Las olas van y vienen; la marea es lo que importa. El mercado funciona igual, y quien confunde una ola con la marea termina mojado o en la orilla equivocada.

Conviene aplicar ese ejercicio a dos acciones que hoy concentran la atención de todo inversor en inteligencia artificial: Nvidia y Broadcom.

Dos promedios que deben confirmarse

Dow sostenía que un movimiento del mercado solo es confiable cuando lo confirman dos índices que dependen del mismo motivo. En su tiempo eran el de las industrias y el de los ferrocarriles: si las fábricas producían más, los trenes debían transportar más. Si uno subía y el otro no, algo no cuadraba, y la prudencia aconsejaba esperar.

Nvidia y Broadcom cumplen hoy ese papel. Las dos viven del mismo gasto: el de Google, Meta, Amazon y Microsoft en centros de datos. Y durante dos años se confirmaron una a la otra con notable disciplina. Cayeron juntas en abril de 2025, subieron juntas el resto de ese año y marcaron su máximo en la misma semana de mayo de 2026.

Desde junio, esa confirmación se rompió. Nvidia volvió a subir y cotiza en 225 dólares, a menos de 5% de su máximo, cerca de 236. Broadcom siguió bajando y cotiza en 354, unos 28% por debajo de los cerca de 495 de mayo. Una ya volvió a la cima; la otra no la acompañó.

Gráfico 1. Nvidia (verde) y Broadcom (azul), precio diario desde mediados de 2024. Durante dos años se confirman una a la otra; desde junio de 2026, Nvidia vuelve a la zona de máximos y Broadcom no la acompaña.

Cómo se resuelve una divergencia

Una falta de confirmación no dura para siempre. Se resuelve de una de dos maneras: o el rezagado alcanza al que va adelante, o el que va adelante retrocede a buscar al rezagado. La lección práctica para el inversor cuidadoso es clara. En el primer caso, quien tiene Broadcom gana más. En el segundo, quien compró Nvidia en máximos pierde más. En ninguno de los dos conviene estar del lado del que ya subió.

El precio lo descuenta todo, pero no siempre a tiempo

Dow creía que el precio refleja todo lo que se sabe de una empresa. Pero también advertía que el precio y el valor pueden separarse por un tiempo, y que la tarea del inversor es conocer el valor para reconocer cuándo el precio se aleja de él.

El valor de Broadcom no se deterioró. El 2 de septiembre presentó el mejor trimestre de su historia: vendió 29.600 millones de dólares, 86% más que un año antes. Sus ventas para inteligencia artificial crecieron 221%, a 16.700 millones, y generó 13.700 millones de efectivo libre, el 46% de lo que facturó. Tiene unos 350.000 millones de dólares en pedidos comprometidos, contratos de largo plazo con Google, Anthropic y OpenAI, y espera facturar unos 115.000 millones solo en IA el próximo año fiscal.

El precio, en cambio, cayó 2,7% al día siguiente. Los motivos fueron una previsión 0,7% menor a la esperada y un margen bruto dos puntos más bajo, a 75%, que se explica porque vende más chips de IA a medida, con mucha memoria dentro. Nvidia enfrenta exactamente el mismo problema de memoria: facturó 96.200 millones, 106% más, y también verá bajar su margen. Las dos cotizan a entre 19 y 21 veces lo que se espera que ganen. La diferencia no está en el valor. Está en el precio.

La marea, las olas y las ondas

Dow distinguía tres movimientos: la marea, que dura años; las olas, que duran semanas o meses y corrigen a la marea; y las ondas menores, las fluctuaciones de cada día, que no significan nada. La marea de Broadcom sigue subiendo: el gráfico semanal muestra un canal ascendente desde 2024, con máximos cada vez más altos, cerca de 415 en diciembre de 2025 y cerca de 495 en mayo de 2026.

Lo que vemos desde mayo es una ola en contra, una corrección secundaria. Dow observó que estas correcciones suelen devolver entre un tercio y dos tercios del avance previo, y a veces algo más. La de Broadcom llegó a la zona que va del 61,8% al 78,6% del último tramo, entre 365 y 333 dólares, y el precio está hoy dentro de ella. El estocástico está en 19, lo que indica que ya se vendió mucho. El RSI está en 46, neutral. El MACD sigue negativo: la ola todavía no terminó de romper.

Dow insistía en una regla que muchos olvidan: una tendencia sigue vigente hasta que da señales claras de haber cambiado. Aquí las señales son precisas. La confirmación de que la corrección terminó sería un cierre semanal por encima del promedio de 50 semanas, en 366 dólares. Si la marea retoma su curso, la proyección de Fibonacci apunta a unos 590 dólares en 2027, 66% sobre el precio actual, ya sea en forma directa o tras algunas oscilaciones entre 385 y 450. Y la marea solo habría cambiado de verdad si el precio cerrara una semana por debajo de 262 dólares.

Gráfico 2. Broadcom, gráfico semanal. La marea es el canal ascendente desde 2024; la ola en contra, la corrección desde mayo, que llega a la zona de 61,8%-78,6% (365-333). La proyección apunta a 590 dólares en 2027; por debajo de 262, la marea habría cambiado.

Las tres fases

Dow describió también las tres fases de todo gran movimiento. En la primera, los inversores informados compran en silencio mientras el público mira hacia otro lado. En la segunda, llegan las buenas noticias y el precio sube con fuerza. En la tercera, el público entra con entusiasmo, justo cuando los primeros ya empiezan a vender.

Nvidia, de vuelta en máximos y en boca de todos, se parece a la tercera fase. Broadcom, con el mejor trimestre de su historia y casi 30% por debajo de su techo, se parece a la primera.

Lo que dicen las cifras de aquí a noviembre

Nuestro escenario base lleva a Broadcom a unos 385 dólares el 4 de noviembre, 8,6% más. Si Google y Meta aumentan su inversión y los nuevos switches convencen en la conferencia OCP del 13 de octubre, llega a 430, 21% más. Si Bruselas complica la integración de VMware o un cliente grande retrasa sus chips, baja a 325, 8,3% menos. Hay unos 2,6 dólares de ganancia posible por cada dólar de riesgo.

Mirar la estaca

El mercado de hoy celebra la ola de Nvidia y castiga la de Broadcom, aunque las dos flotan sobre la misma marea. Dow no pedía adivinar el futuro. Pedía algo más modesto y más difícil: distinguir lo que dura de lo que pasa.

Le dejo la pregunta. Si las dos acciones responden a la misma marea, ¿está mirando usted la ola que ya rompió o la que todavía no llegó a la orilla?

Y recuerde la regla de esta columna: cuando algo parece gratis, alguien ya lo está pagando. Quien compra en la tercera fase paga la fiesta de los que llegaron en la primera.

Este artículo no es una recomendación de inversión. Los escenarios describen una sola rama de proyección, no un pronóstico de precio. Precios al 23 de septiembre de 2026.

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